RSR ONLINE

La Misionera del Aire NICARAGUA

Canción actual

Title

Artist

Programa Actual

Programa Actual


David un ejemplo de cómo caer en el adulterio

Escrito por el marzo 18, 2020

Las diferentes acciones tomadas por David, el sabio ungido rey de Israel, nos dan a conocer que ninguna persona está exenta de caer en el pecado del adulterio. Es en la vida de este siervo de Dios que podemos encontrar principios bíblicos que nos pueden ayudar a no caer en el mismo error. Notemos algunas de las cosas que David hizo y que lo llevaron a caer en semejante error del adulterio:

I.                    David estaba en el lugar equivocado (2 Samuel 11:1)

En los tiempos que reinaba el rey David existía un tiempo estipulado por el cual los imperios se daban a la conquista de otros reinos. Estas acciones proveían riquezas a los reyes, estabilidad a los pueblos triunfantes y además respeto de los demás reyes y pueblos. Sin embargo, leemos en el versículo 1 que David no estaba al frente de su ejército sino sus súbditos, “Pero David se quedó en Jerusalén” Normalmente en general, los problemas que enfrentamos en nuestra vida cotidiana, provienen siempre de la misma raíz, “estar en el lugar equivocado”

Una joven sale embarazada por estar en el lugar equivocado y con la persona equivocada. Una persona es lastimada con una pedrada, por una razón, “estar en el lugar equivocado”. Una pareja tiene grandes dificultades en su vida, por la sencilla razón de estar en el lugar equivocado, pues la joven desidia aun a sabiendas de lo que dice la Palabra de Dios de casarse con un inconverso, ahora su vida es una martirio, ella está en “el lugar equivocado” Aunque no es una ley, pero es casi seguro que nosotros estaremos expuestos a mas problemas por estar en el lugar equivocado.

David había hecho una importante pero mala decisión, estar en el lugar equivocado, haciendo además las cosas equivocadas, con la persona equivocada. Es necesario que entendamos y analicemos en cada momento si estamos en el lugar equivocado.

II.                  David puso sus ojos en la persona equivocada (2 Samuel 11:2)

Se puede afirmar que el adulterio comienza desde que ponemos nuestros ojos codiciosos en la persona equivocada. Nuestro Señor Jesucristo lo explico de esta manera “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:27-28). El acto de ver a una mujer en si no es pecado, pero en el medio por el cual si te detienes a codiciarla en tu corazón, sin lugar a duda ya hemos caído en este terrible pecado, aun sin caer en la consumación del mismo.

El rey David,  leemos en el verso 2 vio a una mujer, la que se llamaba Betsabé, la cual era casada bañándose. El rey estando en la parte más alta de su castillo, estando en el lugar equivocado, pone sus ojos en la persona equivocada. Cuando analizamos más a fondo la palabra hebrea que se traduce como “vio” en la palabra ????? [ra?ah] Q. ver, mirar, examinar, revisar, descubrir, proveer, escoger. [1] Esto implica que David, examino detalladamente a la mujer, la analizo detalladamente, vio que era no solo bella, sino que muy bella y la codicio en el corazón, a tal grado que leemos en el verso 3 que envió a preguntar sobre la mujer que había contemplado, dándose cuenta que esta mujer era casada. Sin embargo, David había analizado y deseado en su corazón tanto a aquella mujer que estaba a punto de realizar una acción equivocada.

Cuanto nos hace falta muchas veces escuchar el consejo del sabio Salomón cuando escribe en Proverbios 4:25 “Tus ojos miren lo recto, diríjanse tus párpados hacia lo que    tienes delante” Es que las tres áreas por donde somos tentados mas seguidamente son “…los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida…” ( 1 Juan 3:17) Sin embargo, notamos que tenemos la tendencia de poner nuestros ojos en las personas equivocadas dando los pasos que nos podrían llevar a cometer el grave pecado de adulterio. Casos como estos son comunes en nuestros días, esposos que en vez de estar contemplando la belleza de sus esposas están dándole cumplidos y poniendo sus ojos en mujeres que tiene un compromiso con otra persona. Jóvenes que tratan a sabiendas de robar el amor de una joven que tiene novio, no entendiendo que esta persona tiene un compromiso y que su deber como persona es el respetar a ambos. Vemos que el poner nuestros ojos en la persona equivocada nos puede llevar a cometer el pecado de adulterio.

III.                David realiza una acción equivocada (2 Samuel 11:3-4)

Existe normalmente en nuestra concepción de la vida, sobre las acciones que tómanos, la idea de que podemos realizar acciones malas ante los ojos de Dios, sin que nadie se dé cuenta, sin que afecten nuestra vida y sobre todo nuestra relación con Dios. Y partiendo de este análisis partimos y nos aventuramos tomando sediciones equivocadas. Eso fue lo que le paso a David, después de haber estado en el lugar equivocado, de haber puesto sus ojos en la persona equivoca, ahora se disponían a realizar una acción equivocada. En los versos 3 y 4 notamos las cosas que hizo equivocadas David. Primeramente envió a preguntar quién era aquella mujer, y sabiendo que era casada, envió a traerla, la tomo abusando de su autoridad y nótese lo que dice el versículo 4, que el durmió con ella. La idea de la expresión es que Betsabé no participo voluntariamente en esta acción. David cometió el gran pecado de adulterio conociendo que la mujer tenían compromiso, abusa de su autoridad y la manda a traer, se da cuenta con ella en forma formada y sobre todo, pasando por los designios de Dios.

Lastimosamente, esta realidad de tomar acciones equivocas en normal en nuestros días. Hombres que enamoran a mujeres comprometidas o solteras, las convencen a estar con ellas usando promesas de amor u otras formas de convencimiento, cometiendo el pecado de adulterio o de fornicación.

  1. Qal

[1]Ortiz, P., V., S.J. (2000). Lexico Hebreo-Espan?ol y Arameo-Espan?ol. Miami: Sociedades B??blicas Unidas.


Continuar leyendo