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Liderazgo Biblico de Ancianos

Escrito por el abril 29, 2020

Desde mis días en el Seminario Bíblico Rio Grande comenzaron mis dudas sobre el liderazgo que se practicaba en las iglesias de mi país. Las dudas fueron confirmadas en una de las clases al donde estudiamos el liderazgo bíblico de ancianos. Fue maravilloso descubrir por que razón Dios había ordenado que las iglesias fueran lideradas por un liderazgo plural.

Fue así, que al llegar como misionero plantador de iglesia me di a la tarea de plantar y establecer congregaciones con el modelo bíblico. La tarea no fue fácil, por la costumbre en las congregaciones de tener a un pastor. Sin embargo, poco a poco logramos establecer este liderazgo en dos iglesias, ademas logramos entrenar a muchísimas congregaciones sobre el tema.

En el camino, logramos capacitar iglesias no solo en Nicaragua, ademas se unió Honduras, República Dominicana y  Estados Unidos. A la vez, hemos animado a pastores y congregaciones en varios países a dar el paso de seguir el modelo bíblico. Todos los que me conocen, saben que al hablar de la iglesia, siempre traeré a la mesa este tema, por la importancia del mismo.

Me anime a compartir con ustedes, un pequeño manual que puse junto, para capacitar en particular a los lideres de una iglesia que plantamos en Nicaragua. Espero sea de edificación.

I. Introducción

A. Cuáles son los tipos de gobiernos eclesiásticos que conocen?

B. ¿Cómo se debe gobernar una iglesia? ¿Cómo se debe escoger a los oficiales de una iglesia? ¿Deben mujeres servir como pastoras?

Las iglesias hoy tienen muchas formas diferentes de gobierno. La Iglesia Católica Romana tiene un gobierno mundial bajo la autoridad del papa. Las iglesias episcopales tienen obispos con autoridad regional, y arzobispos sobre ellos. Las iglesias presbiterianas conceden autoridad regional a presbiterios y autoridad nacional a asambleas generales. Por otro lado, las iglesias bautistas y muchas otras iglesias independientes no tienen ninguna autoridad formal gobernante más allá de la congregación local, y la afiliación con las denominaciones es voluntaria.

Dentro de las iglesias locales, los bautistas a veces tienen un solo pastor con una junta de diáconos, pero algunas tienen también juntas de ancianos. Los presbiterianos tienen una junta de ancianos y los episcopales tienen una Junta Parroquial. Otras iglesias simplemente tienen una junta de la iglesia.

¿Hay algún patrón del Nuevo Testamento para el gobierno de la iglesia?

¿Hay alguna forma de gobierno de la iglesia que se debe preferir sobre otra? 

Nosotros creemos que si existe un patrón bíblico bien definido y este es el liderazgo bíblico de ancianos.

II. La realidad del liderazgo Bíblico de Ancianos.

Talvez la pregunta para muchos será, ¿Existe realmente este tipo de liderazgo en la Biblia? La respuesta es sí, es el tipo de liderazgo que Dios estableció para su iglesia amada. Miremos algunos versículos:

A.  Desde un inicio hubo ancianos en la iglesia. Hechos 15:2-6;22-23. Hechos 16:4.

B. Pablo siempre estableció ancianos en las iglesias. Hechos 14:23.

C. Las iglesias en práctica eran gobernadas por ancianos. Hechos 15:2, Hechos 14:23, Fil 1:1, 1 Tim 5:17, Santiago 5:14, 1 Pedro 5:1,

D. Pablo confirmo que no tener ancianos en las iglesias era una deficiencia. Tito 1:5.

C. Pablo regulo el liderazgo bíblico de ancianos. 1 Tim 3, Tito 1:5-9.

III. Los ancianos en la iglesia en el Nuevo Testamento

A. El termino Anciano.

En el NT el término «presbítero» se usa en dos sentidos: un sentido genérico y un sentido técnico. En el sentido genérico, presbítero significa «avanzado de edad» «viejo» en contraste con el joven. En este sentido general se usa en varios pasajes, a saber:

1. En Hechos 2:17, cuando Pedro anuncia el cumplimiento de la profecía de Joel, menciona la palabra presbuteroi para referirse a hombres avanzados de edad en comparación con los jóvenes.

2. En 1 Timoteo 5:12, se usa presbuteras para referirse a las mujeres ancianas en contraste con las mujeres más jóvenes.

3. En 1 Pedro 5:5, nuevamente presbutreois se usa en contraste con los más jóvenes.

En estos tres pasajes los presbíteros son las personas mayores de edad en comparación con los jóvenes. Son aquellas personas que han alcanzado la edad madura y que nosotros llamaríamos los viejos en el camino de la vida. Por lo tanto, es muy claro que el término presbuteros se usa en algunas partes del NT para referirse a la edad, sin ninguna conexión con un cargo u oficio eclesiástico.

Pero, el término presbuteros también se usa con un sentido técnico, para referirse a la persona o personas que ocupaban un cargo de liderazgo en la iglesia. En este sentido se usa en unos veinte pasajes en Hechos y las epístolas de Pablo.

B. Que no son los ancianos de la iglesia

1. Los más entrados en edad de la congregación.

2. Asesores del Pastor.

3. Miembros de una junta ejecutiva.

C. Que son los ancianos de la iglesia.

1. Definición:

Según el concepto de liderazgo de ancianos del Nuevo Testamento, los ancianos son los que dirigen la iglesia, enseñan y predican la Palabra, protegen a la iglesia de los falsos maestros, exhortan y aconsejan a los santos en la sana doctrina, visitan a los enfermos y oran, y juzgan en cuestiones doctrinales. En términos bíblicos los ancianos pastorean, supervisan, dirigen y cuidan la iglesia local. Consideremos ahora el modelo del Nuevo Testamento del cuidado pastoral ejercido por los ancianos pastores.

2. Funciones

Una pequeña ojeada a una concordancia, nos llevaría rápidamente a definir cuáles eran y son las funciones de un anciano, a continuación, en listamos las mismas:

a. Dirigen la Iglesia. Gobiernan. I Tim 5:17. Administran Hechos 11:30, Tito 1:7.      Supervisan Tito 1:7.

b. Enseñan y Predican. I Tim 3:2, 5:17, Tito 1:9-16, 1 Ped 5:2.

c. Protegen el rebano. Hechos 20:17,28-31,

d. Visitan a los enfermos y oran. Santiago 5:14.

e. Juzgan cuestiones doctrinales. Hechos 15:2-6;22-23. Hechos 16:4.

Es importante destacar, que algunos clasifican estas funciones en grupos diferentes. Es meritorio las observaciones que el Manual de capacitación de ancianos gobernantes y diáconos hace al respecto y que compartimos:

  A. Juzgar y determinar controversias doctrinales

En Hechos 15 hemos visto claramente cómo los ancianos, en aquel tiempo junto con los apóstoles determinaron, bajo la guía del Espíritu Santo, la posición doctrinal de la iglesia cristiana frente a las posiciones judaizantes que se estaban difundiendo dentro de las iglesias cristianas en Antioquía.

  B. Supervisar a la iglesia de Cristo

Pablo le dice a Timoteo (1 Ti. 3:1–7), «si alguno busca obispado, buena obra busca». Aquí se menciona el término «obispado,» e implica que había obispos en la iglesia en el tiempo de Pablo. Pero en la iglesia presbiteriana no hablamos de los «obispos del consistorio», ni tampoco decimos que vamos a organizar el «encuentro nacional de obispos». ¿Por qué?, Permítanme explicar, brevemente, la relación que existe entre los términos «obispo» «presbítero» y «anciano».

En realidad, el Nuevo Testamento usa estos tres términos para referirse al mismo oficio. Es decir que el oficio es «anciano» o «presbítero», pero el término «obispo» indica una función del oficio de anciano o presbítero. Los tres nombres se refieren al mismo oficio. No hay una gradación jerárquica entre ellos. El nombre griego episkopos (obispo) se usa cinco veces en el NT:

1. En 1 Pedro 2:25, se dice que Jesús es el episkopos de nuestras almas, con lo cual quiere decir que Jesús es el guardián de nuestras almas, que cuida de nuestras vidas, que supervisa nuestra vida entera.

2. En Hechos 20:28, se nos dice «el Espíritu Santo os ha puesto por episkopous» para referirse a la tarea de supervisión de la grey de Dios por parte de los ancianos reunidos en Mileto.

3. En 1 Ti. 3:2, se nos habla de episkopee (obispado) también en el sentido de cuidar y de supervisar.

4. En Tito 1:7, habla también de los requisitos para el episkopos en el sentido de supervisor.

5. En Filipenses 1:1, Pablo se incluye con los episkopois también en el sentido de supervisores. En conclusión, la palabra episkopos (obispo) significa una persona o un equipo de personas que tienen la función específica de supervisión y de cuidado dentro de una sociedad. Episkopos indica fundamentalmente una función.

Anteriormente ya hemos demostrado que la Palabra presbuteros es la traducción griega para el término hebreo zaqen que significa el oficio de anciano. De manera que las palabras anciano y presbítero son sinónimos y se refieren al oficio, o como se dice en la administración moderna, es el nombre del cargo u oficio. Pero lo interesante es que, en el NT, el cargo u oficio de presbítero, o anciano, tiene como una de sus funciones «la supervisión».

Cuando Pablo llama desde Mileto a los ancianos de Efeso (Hch. 20:17) a estos mismos ancianos reunidos, Pablo les dice que ellos han sido puestos por Dios como episkopous (obispos), es decir como supervisores.

Cuando Pedro se dirige a los ancianos en 1 Pedro 5:1–2 les encarga que cumplan la función de «supervisar» (episkopountes = supervisando, cuidando) el rebaño de Dios en forma voluntaria, sin el uso de la fuerza.

6. En Tito 1:5–7, se nos dice que Tito fue dejado en Creta para que ordenase ancianos (presbuteros) en cada ciudad, luego le da los requisitos y añade «porque es necesario que el episkopon sea irreprensible como administrador de Dios». Es decir, con ambos términos se refiere al mismo oficio.

Por lo tanto, los presbíteros tienen como una de sus funciones la de ser obispos o supervisores de la grey de Dios. En conclusión, el presbítero, el anciano y el obispo son diferentes nombres para referirse al mismo oficio, pero mayormente se llama el oficio de presbítero. Como muy bien lo expresa MacArthur, «episkopos enfatiza la función y presbuteros enfatiza el carácter».

Volvamos ahora al rol de supervisión. Hemos visto pues, que el presbítero está llamado por Dios para desempeñar el rol de supervisor de la iglesia. Este rol supervisor implica, de acuerdo con el significado del término obispo, cuidar, guardar (proteger) y supervisar. En la administración moderna a esta labor se le llama función de superintendencia.

  C. Pastorear y enseñar la grey de Dios

Esta es una función principal que el NT asigna al presbítero. En 1 Timoteo 3:2 menciona entre los requisitos del presbítero la aptitud para enseñar. El término griego usado aquí para enseñar es diaktikon, es decir alguien calificado para enseñar. Pero este término también indica la idoneidad para enseñar a otros la tradición de los apóstoles (paradosis = precepto, doctrina, instrucción para ser pasada de mano en mano). Es en este mismo sentido que se usa el término didaktikos en 2 Ti. 2:4 y en otros pasajes más.

Pero también en el NT, señala que el presbítero debe ser alguien que desempeña un rol pastoral. Entonces debemos preguntarnos si todos los presbíteros en el NT ejercían el rol pastoral, y si a todos los presbíteros se les llama también pastores. O quizás sólo algunos presbíteros cumplían el rol de gobierno y otros cumplían un doble rol: el de gobierno y pastoral al mismo tiempo. Siempre ha sido la posición reformada que el NT hace una distinción entre presbíteros gobernantes y presbíteros docentes, o también llamados pastores. Veamos la validez bíblica de esta interpretación y de esta manera también irá apareciendo también en qué consiste esta actividad pastoral.

En primer lugar, debemos afirmar que es muy claro que a todos los presbíteros se les ha encomendado la función de ejercer el gobierno en la iglesia y de cuidado pastoral en general (Stg. 5:14). Esto está debidamente atestiguado en 1 Ti. 3:5; 5:17; 1 Pedro 5:3; He. 13:17; 1 Ts. 5:12, aunque en estos dos últimos pasajes no se menciona a los ancianos, es obvio que se refieren a ellos. En este sentido todos los presbíteros son gobernantes y todas realizan labor pastoral.

En segundo lugar, está también igualmente claro que algunos presbíteros hacían la labor de gobernantes y a la vez de pastores en el sentido de predicadores de la Palabra como una función, por así decirlo, especializada. A estos ancianos que gobernaban y se dedicaban a la enseñanza y predicación se les denomina pastores, o presbíteros docentes. En 1 Ti. 3:2 ya se menciona esta calificación didáctica como requisito para ser presbítero, apuntando así al rol de la enseñanza y predicación de la Palabra de Dios.

Pero en 1 Ti. 5:17 se nos aclara más la función específica que desempeñaban algunos presbíteros. Este texto puede traducirse literalmente así: «Los presbíteros que gobiernan excelentemente sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente a los que trabajan en la predicación y en la enseñanza». Trabajar en la Palabra y en la enseñanza (Gr. kopiontess en logoo kai didaskalai) lleva consigo la idea de trabajar. En el idioma griego, kopioonta significa trabajar duro, con afán, con esfuerzo, y con esperanza. El doble honor debe estar siempre precedido del doble trabajo también. La misma palabra griega se usa para expresar que el labrador trabaja primero antes de cosechar en 2 Ti. 2:6.

El término griego usado para predicación aquí es logoo que significa Palabra. Esto hace mención a la labor de exposición de la Palabra, o a lo que comúnmente llamamos predicación, mientras que el término didaskalia significa la ocupación en la enseñanza (Ro. 12:7; 1 Ti. 4:13). Significa también información, instrucción (Ro. 15:4, 2 Ti. 3:16). Significa, pensamiento, tema, precepto, doctrina (Mt. 15:9; 1 Ti. 1:10). Los que se dedicaban a esta ocupación se llamaban didaskalos que quiere decir «maestro».

Entonces, habían ancianos que en forma especial, aparte de su normal tarea de gobierno, realizaban la labor de ser predicadores y maestros en la iglesia, a quienes se les llama pastores. El pastorado como tarea específica de algunos presbíteros fue desarrollándose gradualmente en la iglesia del NT. Efesios 4:11 ya nos habla que el Cristo resucitado dio a la iglesia «pastores y maestros», o literalmente hablando «pastores-maestros» quienes se encargaban de la predicación (les hablaron de la Palabra). Lo que sucedió fue que cuando los apóstoles murieron y las herejías comenzaron a penetrar en la iglesia, la tarea de enseñanza se hizo mucho más urgente (2 Ti. 2:2; Tito 1:9). Aquellos que se dedicaron a la exclusiva tarea de enseñar y predicar llegaron a ser sostenidos por las iglesias, y es muy probable que, los llamados «ángeles» de las iglesias de Asia Menor mencionadas en Apocalipsis se refiera los pastores-maestros de aquellas iglesias tal como se ve en Apocalipsis 2:1; 8, 12, 18; 3:1, 7, 14.

            D. Gobernar y administrar la iglesia de Cristo

El rol de gobierno queda claramente establecido en 1 Ti. 3:4. El término griego aquí usado para gobernar es proistamenon, el cual nos da dos grandes ideas acerca de lo que significa el gobierno o la tarea de gobernar.

En primer lugar, proistamenon significa «estar a la cabeza de» para dirigir, gobernar, conducir y administrar. Este significado describe la tarea del presbítero como la de liderazgo y de administración de la iglesia del Señor.

En segundo lugar, proistamenon significa «tener preocupación por», «cuidar», «ayudar». Este significado califica la tarea del liderazgo y de gobierno como, fundamentalmente, estar al cuidado de la iglesia de Dios, de ayudar a los miembros de la congregación. En este sentido el mismo texto aquí usa el término epileomai para referirse «cuidar». Epileomai significa «dirigir el cuidado hacia» alguien que no es uno mismo. En este caso el cuidado se dirige hacia la iglesia que pertenece a Dios. Este mismo término epileomai se usa cuando se nos narra que el samaritano se dirigió hacia el herido y lo auxilió y al final nos dice que «cuidó» de él. De manera que este cuidar, implica pues, un cuidado diligente que busca el bienestar de la iglesia de Cristo.

Habíamos mencionado el término administración y precisamente Tito 1:7 dice que el obispo o anciano es administrador de Dios (ho theou oikonomon). Para Pablo, la iglesia es la oikos o casa (1 Ti. 3:15), Dios es el oikodespotees o Señor de la casa, y los miembros de la iglesia son los oikeioi, o familia (Gl. 6:10; Ef. 2:19). Así que la administración del presbítero no tiene que ver, en primer lugar, con cosas sino con la familia de Dios. Esto nos indica que ser administrador de la casa de Dios es un llamado divino y no meramente una profesión o manera de ganarse la vida. Es una administración de la casa que no es nuestra propiedad, sino que el administrador mismo es parte de la propiedad de Dios.

IV. Liderazgo Compartido.

Estoy convencido de que el motivo subyacente del temor de muchos cristianos a la pluralidad de ancianos es que no entienden realmente el concepto del Nuevo Testamento ni sus ricos beneficios para la iglesia local. El liderazgo de ancianos del Nuevo Testamento no es, como piensan muchos, una posición de alto nivel en la junta, abierta a cualquiera y todos los que deseen integrarla. Por el contrario, un liderazgo de ancianos basado en el modelo del Nuevo Testamento requiere ancianos calificados que deben cumplir con los requisitos morales y espirituales antes de servir (1 Timoteo 3:1–7). Tales ancianos deben ser examinados públicamente por la iglesia con relación a sus aptitudes (1 Timoteo 3:10). Deben ser establecidos públicamente en el cargo (1 Timoteo 5:22; Hechos 14:23). Deben ser motivados y dotados de poder por el Espíritu Santo para realizar su trabajo (Hechos 20:28). Finalmente, deben ser reconocidos, amados y honrados por toda la congregación. Este honor rendido por la congregación incluye la provisión de apoyo financiero a los ancianos que estén singularmente dotados para predicar y enseñar, lo que permite que algunos ancianos sirvan en la iglesia a dedicación total o parcial (1 Timoteo 5:17, 18). Es decir, que un equipo de ancianos calificados, dedicados, designados por el Espíritu, no es una comisión pasiva e ineficaz; es una estructura de liderazgo eficaz que beneficia grandemente a la familia de la iglesia.[1]

Es entonces importante notar que las iglesias del Nuevo Testamento se encontraron dotadas de una pluralidad de ancianos. Notemos algunos pasajes que enseñan esto:

1.  Vemos ancianos en las iglesias de Judea y el área circundante (Hechos 11:30; Santiago 5:14, 15).

2.  Los ancianos gobernaban la iglesia de Jerusalén (Hechos 15).

3.  Entre las iglesias paulinas, el liderazgo por una pluralidad de ancianos fue establecido en las iglesias de Derbe, Listra, Iconio y Antioquía (Hechos 14:23); en la iglesia de Efeso (Hechos 20:17; 1 Timoteo 3:1–7; 5:17–25); en la iglesia de Filipos (Filipenses 1:1); y en las iglesias de la isla de Creta (Tito 1:5).

4.  Según la circulada carta de 1 Pedro, los ancianos existieron en las iglesias dispersas por el noroeste de Asia Menor: Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia (1 Pedro 1:1; 5:1)

5.  Hay fuertes indicaciones de que existieron ancianos en las iglesias de Tesalónica (1 Tesalonicenses 5:12) y de Roma (Hebreos 13:17).

V. Instrucciones para las iglesias acerca de los ancianos

El Nuevo Testamento no solamente provee ejemplos de iglesias dirigidas por ancianos, sino que incluye instrucciones explícitas a las iglesias acerca de cómo cuidar, proteger, disciplinar, seleccionar, restaurar, obedecer y llamar a ancianos. Los apóstoles esperaban que esas instrucciones se obedecieran y que se consideraran enseñanzas normativas para todas las iglesias y todos los tiempos.

  1. Santiago instruye a los enfermos a llamar a los ancianos de la iglesia (Santiago 5:14).
  2. Pablo instruye a la iglesia de Efeso a apoyar económicamente a los ancianos que trabajan “en predicar y enseñar” (1 Timoteo 5:17, 18).
  3. Pablo instruye a la iglesia local sobre cómo proteger a los ancianos de las falsas acusaciones, disciplinar a los ancianos que pecan y restaurar a los ancianos que han pecado (1 Timoteo 5:19–22).
  4. Pablo instruye a la iglesia sobre las aptitudes necesarias para ser anciano (1 Timoteo 3:1–7; Tito 1:5–9).
  5. A la iglesia en Efeso, Pablo les dice que quien aspire el llegar a ser anciano desea un trabajo noble (1 Timoteo 3:1).
  6. Pablo instruye a la iglesia a examinar cuáles son las aptitudes de los posibles ancianos (1 Timoteo 3:10; 5:24, 25).
  7. Pedro instruye a los hombres jóvenes de la iglesia a someterse a los ancianos (1 Pedro 5:5).
  8. El escritor de Hebreos instruye a sus lectores a obedecer y someterse a los ancianos (Hebreos 13:17).
  9. Pablo enseña que los ancianos son los administradores, líderes, instructores y maestros de la iglesia local (Tito 1:7; 1 Tesalonicenses 5:12; Tito 1:9).
  10. Pablo instruye a la iglesia a reconocer, amar y vivir en paz con los ancianos (1 Tesalonicenses 5:12, 13).

VI. Instrucciones y exhortaciones dadas directamente a los ancianos

No solamente se le da a la iglesia instrucciones acerca de los ancianos, sino que Pablo, Pedro y Santiago dan instrucciones directamente a los ancianos.

  1. Santiago dice a los ancianos que oren y unjan con aceite a los enfermos (Santiago 5:14).
  2. Pedro encarga directamente a los ancianos que pastoreen y supervisen la congregación local (1 Pedro 5:1, 2).
  3. Pedro advierte a los ancianos que no sean demasiado autoritarios (1 Pedro 5:3).
  4. Pedro promete a los ancianos que cuando el Señor Jesús regrese recibirán “la corona incorruptible de gloria” (1 Pedro 5:4).
  5. Pedro exhorta a los ancianos a revestirse de humildad (1 Pedro 5:5).
  6. Pablo recuerda a los ancianos de Efeso que el Espíritu Santo los puso en la iglesia como sobreveedores para pastorear la iglesia de Dios (Hechos 20:28).
  7. Pablo exhorta a los ancianos a proteger a la iglesia de los falsos maestros (Hechos 20:28) y a estar alerta a la permanente amenaza de la falsa doctrina (Hechos 20:31).
  8. Pablo recuerda a los ancianos que deben trabajar arduo, ayudar a los necesitados y ser generosos como el Señor Jesucristo (Hechos 20:35).
  9. Pablo exhorta a los ancianos a vivir en paz con su congregación (1 Tesalonicenses 5:13).

VII. Requisitos para ser electo Anciano en la iglesia.

“Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo” (1 Timoteo 3:2–7).

  1. Irreprensible.  “que no puede ser detenido” en un sentido judicial como delincuente.
  2. Marido de una sola mujer. La cuestión aquí no es el estado civil del anciano, sino su pureza moral y sexual. Esta calificación encabeza la lista porque es en esta área que los líderes son más propensos a caer.
  3. Sobrio. El significado literal de la palabra griega es “sin vino”, pero aquí se usa en sentido metafórico para comunicar la cualidad de “alerta”, “vigilante”, “cuidadoso” o “con la mente despejada”. Los ancianos siempre deben estar en capacidad de pensar con claridad.
  4. Prudente. Un hombre prudente es disciplinado, sabe cómo ordenar sus prioridades y es serio en asuntos espirituales.
  5. Decoroso. La palabra griega significa “ordenado” o “de buena conducta”. Los ancianos no deben llevar una vida caótica. Si no pueden ordenar su propia vida, ¿cómo pueden traer orden a la iglesia?
  6. Hospedador. Se deriva de una palabra griega compuesta que significa “amar a los extraños”.
  7. Apto para enseñar. Solo se emplea aquí y en 2 Timoteo 2:24. Es la única calificación que se relaciona con los talentos y dones espirituales de un anciano, y la única que distingue a los ancianos de los diáconos. La predicación y la enseñanza de la Palabra de Dios es el deber principal del supervisor, pastor y anciano (4:6, 11, 13; 5:17; 2 Ti. 2:15, 24; Tit. 2:1).
  8. No dado al vino. Más que una simple prohibición contra la embriaguez (vea la nota sobre Ef. 5:18). Un anciano no debe tener reputación de bebedor y su juicio nunca debe ser nublado por el alcohol
  9. No pendenciero. Lit. “no un dador de golpes”. Los ancianos deben reaccionar a situaciones difíciles con calma y amabilidad (2 Ti. 2:24, 25), y bajo ninguna circunstancia con violencia física.
  10. No codicioso de ganancias deshonestas.
  11. Amable. Considerado, que manifiesta gracia, pronto para perdonar las fallas y que no guarda rencores.
  12. Apacible. Significa “pacífico” o “el que se abstiene de luchar”. Es una persona que no promueve la desunión, sino la armonía.
  13. No avaro. Los ancianos deben estar motivados por el amor a Dios y a su pueblo y no por el dinero (cp. 1 P. 5:2). Un líder que ejerza el ministerio por ganancia monetaria revela un corazón enfocado en el mundo y no en las cosas de Dios
  14. Que gobierne bien su casa. La vida en el hogar del anciano, como su propia vida personal, debe ser ejemplar. Este hombre debe gobernar (presidir, tener autoridad sobre) su propia “casa” (todo lo que se conecta con su hogar y no solo su esposa e hijos) “bien” (se trata de una cualidad intrínseca de excelencia). Aquí la cuestión del divorcio sí puede considerarse, porque un hombre divorciado no da evidencia de un hogar bien gobernado y el divorcio muestra cierta debilidad en su liderazgo espiritual. Si se trata de un divorcio permitido por razones bíblicas válidas, debe haber sido reemplazado por un patrón prolongado de liderazgo familiar sólido y la crianza de hijos piadosos (v. 4; Tit. 1:6).
  15. En sujeción. Un término militar que se refiere a soldados con rango inferior al de un superior que ejerce autoridad sobre ellos. Los hijos de un anciano deben ser creyentes de buena conducta y respetuosos.
  16. Cuidará de la iglesia de Dios. Un anciano debe probar primero en la intimidad y vulnerabilidad de su propio hogar su capacidad para guiar otros a la salvación y la santificación. Allí prueba que Dios le ha dado la capacidad espiritual única para establecer un ejemplo excelente de virtud, así como para servir a demás, resolver conflictos, construir la unidad y mantener el amor. Si no puede hacer estas cosas esenciales, ¿por qué tendría alguien que suponer que sería capaz de hacerlas en la iglesia?
  17. No un neófito, no sea que envaneciéndose. Encargar a un recién convertido de ejercer una función de liderazgo equivale a tentarlo para caer en el orgullo. Por esa razón, los ancianos deben salir de entre los hombres con madurez espiritual en la congregación.
  18. Caiga en la condenación del diablo. La condenación del diablo consistió en el orgullo con respecto a la posición que se le asignó. Esto resultó en su caída y la pérdida de su honor y autoridad (Is. 14:12–14; Ez. 28:11–19; cp. Pr. 16:18). La misma clase de caída y juicio podría suceder con facilidad a un creyente nuevo y débil que sea colocado en una posición de liderazgo espiritual.
  19. Buen testimonio de los de afuera. Un líder en la iglesia debe tener una reputación impecable en la sociedad incrédula, así haya personas que estén en desacuerdo con sus posturas morales y teológicas ¿Cómo puede ejercer influencia espiritual en personas que no lo respetan?

 


[1] Strauch, A. (2001). Liderazgo Biblico De Ancianos: Un Urgente Llamado a Restaurar El Liderazgo Biblico En Las Iglesias. (D. N. Rosso, Trad.) (pp. 36–37). Cupertino, CA; Littleton, CO: DIME (Distribuidora Internacional de Materiales Evangélicos); Lewis and Roth Publishers.


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